Curuzú Cuatiá bautizó a su nuevo corsódromo

Curuzú Cuatiá bautizó a su nuevo corsódromo

Desde el miércoles pasado y hasta el mediodía del sábado, Curuzú Cuatiá se sumergió en una euforia colectiva. Durante esos días, los habitantes se movilizaron para participar en la votación pública que decidiría el nombre del nuevo corsódromo. Las redes sociales y la Casa del Bicentenario se convirtieron en los epicentros de esta celebración democrática, donde cada voz contaba y cada voto tenía un peso significativo.

La Sucursal del Cielo, el nombre elegido por los curuzucuateños, no solo evoca un sentido de pertenencia, sino que también simboliza un profundo vínculo con la cultura de la ciudad.

La directora de Cultura y Turismo, Virginia Aguirre Talamona, en diálogo con República de Corrientes compartió su entusiasmo: “Nuestro corsódromo es un lugar donde se une la cultura y la celebración para crear una experiencia única y transformadora”, afirmó, resaltando que cada vez que las personas concurrían a este espacio no solo disfrutaban del carnaval, sino que también se conectaban con algo más profundo.

El origen del nombre tenía raíces históricas. Un músico curuzucuateño acuñó el apodo durante una reunión festiva en Buenos Aires, mientras compartían un asado. Esa anécdota se convirtió en parte de la identidad local, especialmente durante los ciclos de shows por streaming que surgieron durante la pandemia bajo el título.